¿Realmente quieres curarte?

3carasHoy llegó a mí un escrito en el que creo firmemente:

La gente no quiere sanar porque eso les da unas ventajas.

Los terapeutas lo conocemos como “ganancia de enfermedad”.

Hay que preguntar ¿qué ganas estando enfermo/a? Las respuestas son siempre emocionales.

“Que estén por mí, que me cuiden, que me mimen, que me llamen y se preocupen, que me compadezcan, que me entiendan, que me ayuden, compañía, no sentir la soledad, sentir que le importo a alguien, si me curo tendré que volver a trabajar y enfrentarme a mis compañeros, a mi jefe, a una vida que no me gustaba, a responsabilidades que no quiero, a decir que no, a cambiar mi vida, me da miedo estar bien…”

Normalmente quien está “enfermo/a” no suele reconocer que ese sentimiento está vinculado a su enfermedad y que hasta que no se dé cuenta de ello, no podrá curarse… pero en el fondo le está bien la atención que recibe de los demás así que no querrá curar, se retroalimenta constantemente.

Lo más complicado es hacerle entender que sanándose tendrá una relación mucho más sana con los que le rodean porque si continúan haciendo el papel de víctimas los demás acaban viéndolos como una carga, se compadecen pero no aporta nada positivo a su vida. Y paulatinamente se irán distanciando del “enfermo”, Y sentirá que los demás no le quieren y le abandonan, así que tendrá que buscar nuevas personas a las que compadecer y que le ayuden…

Por eso hay hijos, pareja, amigos y vecinos que no quieren saber ya nada de alguien así, porque les ha robado toda la fuerza, la ilusión, el positivismo y acaban alejándose para volver a encontrarse mejor, es una carga demasiado pesada muchas veces.

Nadie quiere pasar su tiempo con alguien que continuamente se queja, que siempre necesita ayuda para todo, que critica todo constantemente y que solo habla en tono negativo de la vida…

No estoy diciendo que no debas quejarte si algo te duele, que no debas pedir ayuda si estás solo/a. Lo que digo es que perpetuar esa situación para conseguir que los demás estén por nosotros no es sano, y no nos ayuda a nosotros ni a ellos. Estar anclados en el dolor no nos permite disfrutar plenamente la vida.

Si te ves identificado/a en estas palabras, sal de tu “victimismo”. Enfréntate a tu “ganancia de enfermedad” y además del beneficio emocional, luego vendrá el físico y tus dolores desaparecerán.

El cambio empieza por una sonrisa, una respiración profunda, pasear sin rumbo y mirar alrededor, llorar o gritar si es necesario. Y por darte cuenta de que la vida es igual para todos, sólo cambia tu manera de verla.

Ver lo positivo, pasear, buscar cosas que te distraigan, ver una película divertida, escuchar un monólogo, leer un libro de chistes, volverte curioso/a con la vida, buscar un hobby, cantar, bailar, macramé, pintar… lo que se te ocurra… Cambia tus pautas y cambiará tu estado de salud.

Si los demás empiezan a ver un cambio en tu “victimismo” se relacionarán contigo de forma distinta, te llamarán más que ahora, porque ahora lo hacen por “obligación moral” pero luego lo harán porque realmente disfrutan tu compañía.

¿Te atreves a hacerlo? La recompensa es una vida sin dolores y disfrutando plenamente de tus semejantes.

Espero haberte ayudado ♥♥♥

Te dejo el escrito que ha motivado este postPOR QUÉ LA GENTE NO SE CURA

Mascaras_de_teatroUn médico intuitivo tuvo una perspectiva única sobre por qué las personas no se curan. Él solía pensar que todo el mundo quería ser sanado. Y llegó a la conclusión de que “La sanación es muy poco atractiva”

Los impedimentos para la curación incluyen renunciar a vivir en el pasado, dejar de ser víctima, y el miedo al cambio. Dirigir el pensamiento y la energía hacia el pasado desvía la fuerza vital de las células y los órganos que necesitan esa energía para funcionar y sanar.

La curación requiere vivir en el presente, recuperando la energía de los traumas y heridas del pasado. Dice que la única razón para alimentar y mantener vivo el pasado es a causa de la amargura de lo que pasó.

Negarse a perdonar un evento o a una persona del pasado produce fugas energéticas del cuerpo. El perdón sana estas filtraciones. El perdón no tiene nada que ver con no culpar a otros por las heridas que causaron.

Tiene más que ver con “liberarnos de la percepción de víctima”.

Cuando podemos ver un acto doloroso como parte del proceso de la vida, como un mensaje o un desafío en lugar de una traición personal, la energía vital fluye de vuelta a los circuitos de energía del cuerpo físico.

Las personas no se curan porque no se han liberado de la ilusión de ser víctima. Con demasiada frecuencia, la gente obtiene poder con sus heridas porque han encontrado que suscita el apoyo de otros. Las heridas se convierten en un medio de manipular y controlar a los demás.

Generalmente, la recuperación requiere hacer cambios en el estilo de vida, medio ambiente, y relaciones. El cambio puede ser aterrador.

Es fácil mantenerse en un compás de espera, alegando que uno no sabe qué hacer, pero rara vez es cierto. Cuando estamos en un compás de espera, es porque sabemos exactamente lo que debemos hacer, pero estamos aterrorizados para actuar en consecuencia…

El cambio es alarmante, y la espera da sensación de seguridad, cuando la única manera de adquirir ese sentimiento de seguridad es entrar en el torbellino de los cambios y salir por otro lado, sentirse vivo otra vez.

La sanación requiere acción. Comer adecuadamente, hacer ejercicio diario, tomar el medicamento adecuado, genera cambios saludables en el físico.

Soltar el pasado, dejar puestos de trabajo estresantes o relaciones inadecuadas, son acciones que sostienen la energía del cuerpo.

Lo que apoya al uno apoya al otro, porque la energía física y energética están inextricablemente unidas.

Incluso el proceso de morir, al que todos nos enfrentamos, puede convertirse en un acto de sanación de viejas heridas que son liberadas resolviendo asuntos pendientes con los seres queridos.

Por: Maria de los Ángeles Rodeiro

http://re-conectandonos.blogspot.com.es/2013/04/por-que-la-gente-no-se-cura.html

GRAN PARTE DE TU DOLOR ES TU PROPIA ELECCIÓN

caritas colores“Gran parte de tu dolor es tu propia elección.
Eso es verdad.
Toda tu tristeza, todo tu dolor…
gran parte de ello no está impuesto por los demás.

Contra lo que te imponen los demás, rebé­late,
pero lo que tú mismo has elegido, suéltalo.
No hay necesidad de observar. Simplemente comprender que
«Yo me lo he impuesto a mí mismo»
es suficiente, deshazte de ello.

¡Deja que los demás observen cómo te deshaces de ello!
Al verte deshaciéndote de ello, quizá también ellos comprenderán:
«¿Por qué sufrir innecesariamente?,
los vecinos están deshaciéndose de su sufrimiento.»
Tus celos, tu ira, tu avaricia, todos traen dolor.
Tus ambiciones, todas traen dolor.
Y todo ello lo eliges tú mismo.”

Osho.
http://larutadelailuminacion.blogspot.com.es/2013/05/tu-dolor-es-tu-eleccion.html

https://www.facebook.com/notes/yol-sono-puntura/realmente-quieres-curarte/488940624533914

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